Cómo decidir entre contratar a un empleado o a un contratista independiente

Aprende los criterios clave del IRS para clasificar correctamente a tu personal y evitar sanciones costosas.

  1. Analiza el control conductual. Un empleado sigue tus instrucciones detalladas sobre cuándo, dónde y cómo realizar las tareas. Un contratista independiente utiliza sus propios métodos para obtener un resultado final acordado, manteniendo autonomía sobre el proceso técnico.
  2. Evalúa el control financiero. Los empleados suelen cobrar un salario fijo y reciben herramientas de trabajo por parte de la empresa. Los contratistas suelen invertir en sus propios equipos, tienen gastos no reembolsables y pueden trabajar para múltiples clientes de forma simultánea.
  3. Revisa la naturaleza de la relación. La existencia de beneficios como seguro médico, planes de retiro tipo 401(k) o vacaciones pagadas apunta directamente a una relación de empleo. Un contratista no recibe beneficios; factura por sus servicios y firma un contrato de servicios independientes.
  4. Documenta la decisión para el IRS. Mantén expedientes claros. Si clasificas a alguien como contratista, asegúrate de tener un formulario W-9 en archivo. Si el nivel de supervisión es alto, debes procesar su alta como empleado mediante el formulario W-4 y cumplir con las retenciones de impuestos sobre la nómina.