Cómo elegir entre I-Bonds y T-Bills
Entiende las diferencias clave entre bonos I y letras del Tesoro para decidir dónde guardar tu dinero seguro.
- Entiende qué son I-Bonds y T-Bills. Un I-Bond (Bono de Ahorros de la Serie I) es un título de ahorro que ajusta su tasa cada seis meses en función de la inflación real. Un T-Bill (Letra del Tesoro) es un préstamo muy corto que haces al gobierno federal — dura 4 semanas, 8 semanas o 26 semanas. Ambos son garantizados por el gobierno de EE.UU., así que no hay riesgo de que pierdas tu capital inicial.
- Revisa las tasas actuales y tus límites de compra. A partir de 2026, los I-Bonds pagan una tasa compuesta que combina un componente de inflación más una tasa base fija (típicamente entre 3.5% y 5% anual, dependiendo de la inflación). Los T-Bills ofrecen tasas más bajas pero inmediatas — típicamente 4% a 5.5% en 2026 para los más cortos. El IRS (Servicio de Impuestos Internos) limita tus compras de I-Bonds a $10,000 por persona por año calendario (más $5,000 si usas reembolsos de impuestos). No hay límite para T-Bills.
- Decide tu horizonte de tiempo. Si tienes dinero que no necesitarás durante al menos un año, un I-Bond comienza a tener sentido — especialmente si la inflación es alta. Si necesitas acceso a tu dinero en menos de tres meses, un T-Bill es más claro. Los I-Bonds tienen una penalidad: si los vendes antes de cinco años, pierdes los últimos tres meses de interés ganado. Los T-Bills no tienen penalidad porque vencen rápido.
- Considera si la inflación es tu preocupación principal. Los I-Bonds están diseñados específicamente para protegerte si la inflación sube. Su tasa se reajusta cada seis meses automáticamente. Los T-Bills ofrecen una tasa fija conocida desde el día que los compras — no se ajustan. Si tienes miedo de que tu dinero pierda poder adquisitivo (que la inflación lo erosione), un I-Bond es la herramienta correcta. Si solo quieres una tasa garantizada y predecible durante ocho semanas, un T-Bill es suficiente.
- Evalúa la facilidad y el acceso. Compras I-Bonds solo a través de TreasuryDirect.gov — sin intermediarios. Están en tu cuenta digital y son fáciles de manejar. Los T-Bills también se compran a través de TreasuryDirect u online con un corredor. Los T-Bills vencen automáticamente en semanas; los I-Bonds necesitan que los vendas manualmente si quieres tu dinero. Si quieres reinvertir dinero cada pocas semanas sin penalidad, los T-Bills son más flexibles.
- Toma tu decisión según tu situación. Elige un I-Bond si: tienes $1,000 a $10,000 que no necesitarás durante 5+ años, te preocupa la inflación, y quieres una tasa que se ajuste automáticamente. Elige un T-Bill si: necesitas tu dinero en pocos meses, prefieres una tasa conocida desde el inicio, o tienes más de $10,000 que quieres aparcar seguro a muy corto plazo. Puedes usar ambos — un I-Bond para ahorro a largo plazo y T-Bills para efectivo de corto plazo.