Cómo elegir entre Chapter 7 y Chapter 13

Guía para decidir qué tipo de bancarrota personal te conviene según tu situación financiera y patrimonio.

  1. Evalúa tus ingresos contra la prueba de recursos. Chapter 7 requiere que tus ingresos estén por debajo de la mediana de tu estado o que pases la 'means test'. Si ganas demasiado, Chapter 13 puede ser tu única opción. Revisa los límites de ingresos medianos de tu estado en el sitio web del tribunal de bancarrota.
  2. Identifica qué activos quieres proteger. Chapter 7 puede liquidar tu casa, auto costoso, cuentas de inversión y otros activos valiosos. Chapter 13 te permite conservarlos si puedes mantener los pagos. Si tu casa tiene mucho valor líquido o tu auto vale más de $15,000-25,000, Chapter 13 probablemente sea mejor.
  3. Calcula cuánto podrías pagar mensualmente. Chapter 13 requiere pagos mensuales de $200-2,000 durante 36-60 meses, dependiendo de tus ingresos y deudas. Usa tu ingreso disponible después de gastos básicos para determinar si es realista. Chapter 7 no requiere pagos a largo plazo.
  4. Revisa qué tipos de deudas tienes. Chapter 7 elimina tarjetas de crédito, préstamos personales y facturas médicas, pero no toca préstamos estudiantiles, manutención infantil o impuestos recientes. Chapter 13 puede ayudarte a ponerte al día con hipotecas atrasadas y reducir algunos préstamos garantizados.
  5. Considera el impacto en tu crédito a largo plazo. Chapter 7 permanece en tu reporte de crédito por 10 años pero permite recuperación más rápida. Chapter 13 permanece 7 años y muestra que pagaste parcialmente tus deudas. Ambos bajan tu puntuación FICO inicialmente, pero Chapter 7 suele permitir recuperación en 2-3 años.
  6. Consulta con un abogado de bancarrota. Las reglas de bancarrota son complejas y varían por estado. Un abogado puede revisar tus finanzas específicas, calcular exemptions disponibles, y determinar cuál opción te beneficia más. Muchos ofrecen consultas gratuitas de 30-60 minutos.