Cómo usar un préstamo personal para consolidar deudas

Aprende a consolidar múltiples deudas en un solo pago mensual con un préstamo personal y cuándo tiene sentido hacerlo.

  1. Calcula el costo total de tus deudas actuales. Haz una lista de todas tus deudas con saldo, tasa de interés (APR) y pago mínimo mensual. Suma los pagos mínimos mensuales y calcula cuánto pagarías en intereses durante los próximos 12 meses. Esta será tu línea base para comparar.
  2. Revisa los requisitos para préstamos personales. Los prestamistas típicamente requieren una puntuación FICO de 580 o más, aunque las mejores tasas van a quienes tienen 700+. Necesitarás comprobante de ingresos estables y una relación deuda-ingreso por debajo del 40%. Reúne tus documentos: talones de pago, declaración de impuestos más reciente y estados de cuenta.
  3. Compara ofertas de múltiples prestamistas. Solicita precalificaciones de bancos, cooperativas de crédito y prestamistas en línea. Las precalificaciones usan consultas blandas que no afectan tu puntaje de crédito. Compara la tasa APR, monto del préstamo, plazo y comisiones. Una diferencia de 2-3% en tasa puede significar cientos de dólares en ahorros.
  4. Calcula si realmente ahorrarás dinero. Toma la mejor oferta de préstamo y multiplica el pago mensual por el número total de pagos. Compara este costo total con lo que pagarías manteniendo tus deudas actuales. Solo procede si el préstamo personal te ahorra dinero significativo o simplifica dramáticamente tus finanzas.
  5. Paga las deudas originales directamente. Una vez aprobado, usa los fondos del préstamo personal para pagar completamente cada deuda original. Algunos prestamistas pueden pagar directamente a tus acreedores. Confirma que cada cuenta muestre saldo cero y guarda las confirmaciones de pago como respaldo.
  6. Implementa un plan para evitar nuevas deudas. Cierra o guarda las tarjetas de crédito que pagaste para evitar la tentación de usarlas nuevamente. Establece un presupuesto que incluya tu nuevo pago mensual del préstamo personal y un fondo de emergencia para gastos inesperados. Sin este paso, podrías terminar con más deuda que antes.