Cómo preparar tu directiva de atención médica
Aprende a designar a quién tomará decisiones médicas por ti y qué tratamientos prefieres si no puedes expresarlos por tu cuenta.
- Elige a tu representante. Selecciona a una persona de confianza para que sea tu apoderado médico. Esta persona tomará decisiones por ti únicamente cuando no seas capaz de comunicarlas. Asegúrate de que esta persona esté dispuesta a cumplir tus deseos, incluso si sus preferencias personales son distintas a las tuyas.
- Define tus preferencias de tratamiento. El testamento vital (o 'living will') especifica qué medidas médicas deseas o rechazas. Considera situaciones como la resucitación cardiopulmonar, el soporte vital artificial o la alimentación asistida. Sé lo más específico posible sobre tus límites.
- Formaliza el documento. Las leyes sobre estos documentos varían por estado. Muchos estados requieren que el documento esté firmado ante un notario público o ante dos testigos imparciales. Investiga los requisitos específicos de tu estado de residencia para asegurar que el documento sea legalmente válido.
- Distribuye copias y comunica tu decisión. Tu representante médico y tu médico de cabecera deben tener una copia física o digital de tu directiva. No basta con guardarla en un cajón. Habla con tu familia sobre tus decisiones para que no haya sorpresas si llega el momento de actuar.