Cómo presentar impuestos después de un cambio de vida
Guía para ajustar tu declaración de impuestos tras matrimonio, divorcio, mudanza, nuevo trabajo o hijos.
- Determina tu nuevo estado civil para efectos fiscales. Tu estado civil el 31 de diciembre define cómo presentas. Si te casaste, puedes elegir entre presentar juntos o por separado. Si te divorciaste, debes presentar como soltero o jefe de familia. El matrimonio generalmente ofrece ventajas fiscales, mientras que el divorcio puede cambiar tus tramos de impuestos.
- Actualiza tu información de dependientes. Reporta nuevos hijos para reclamar el Crédito Tributario por Hijos (hasta $2,000 por hijo menor de 17 años). Si tienes custodia de otros familiares, podrías calificar como jefe de familia. Solo una persona puede reclamar a cada dependiente — coordina con ex parejas para evitar duplicados que activen auditorías del IRS.
- Reporta cambios de ingresos y empleos. Incluye todos los formularios W-2 de trabajos durante el año, incluso de empleos que dejaste. Si cambiaste a trabajo independiente, reporta ingresos con formularios 1099. Los cambios de ingreso pueden afectar tu elegibilidad para créditos como el Crédito por Ingreso del Trabajo (EITC) o el Crédito Tributario por Hijos.
- Ajusta deducciones por mudanza o gastos médicos. Las mudanzas relacionadas con trabajo ya no son deducibles para empleados (solo militares). Sin embargo, gastos médicos que excedan 7.5% de tu ingreso bruto ajustado sí son deducibles. Si compraste casa, puedes deducir intereses hipotecarios hasta $750,000 de deuda.
- Considera cambiar de deducción estándar a detallada. Compara la deducción estándar ($13,850 para solteros, $27,700 para casados presentando juntos en 2023) con detallar gastos como intereses hipotecarios, impuestos estatales y donaciones caritativas. Los cambios de vida grandes a menudo crean suficientes gastos deducibles para que valga la pena detallar.
- Actualiza retenciones para el próximo año. Llena un nuevo formulario W-4 con tu empleador para ajustar las retenciones según tu nueva situación. Si ahora tienes dependientes o te casaste, probablemente retengan demasiado. Si divorciaste o aumentaron tus ingresos, podrías necesitar retener más para evitar deber impuestos el próximo año.