Cómo manejar tu 401(k) cuando cambias de trabajo

Aprende las cuatro opciones principales para tu 401(k) al cambiar de empleo y cómo decidir cuál te conviene más.

  1. Revisa los detalles de tu cuenta actual. Contacta al administrador de tu 401(k) para conocer tu saldo total, las opciones de inversión disponibles, y las tarifas anuales. Pregunta si hay restricciones para mantener la cuenta después de dejar el empleo. Muchas empresas permiten que ex-empleados mantengan cuentas con saldos superiores a $5,000.
  2. Evalúa el plan 401(k) de tu nuevo empleador. Si tienes nuevo trabajo, investiga las opciones de inversión, tarifas, y beneficios del nuevo plan. Algunos empleadores ofrecen contribuciones de contrapartida generosas o fondos de bajo costo. Pregunta cuándo puedes empezar a contribuir y si aceptan transferencias de planes anteriores.
  3. Considera una transferencia directa a IRA. Un rollover directo a una IRA Traditional te da más control sobre tus inversiones y generalmente más opciones que un 401(k). Las tarifas pueden ser menores y tendrás acceso a fondos indexados de bajo costo. Contacta a una casa de corretaje para iniciar el proceso de transferencia directa, evitando impuestos y penalidades.
  4. Evita el retiro en efectivo salvo emergencia extrema. Retirar tu 401(k) en efectivo genera impuestos inmediatos más una penalidad del 10% si eres menor de 59½ años. Un saldo de $20,000 podría resultar en $6,000-8,000 en impuestos y penalidades. Solo considera esta opción en crisis financieras severas cuando no tengas otras alternativas.
  5. Ejecuta la transferencia correctamente. Si decides transferir, solicita un rollover directo de administrador a administrador para evitar que te retengan el 20% en impuestos. El proceso típicamente toma 2-4 semanas. Asegúrate de que los fondos se depositen en el tipo correcto de cuenta (Traditional a Traditional, Roth a Roth) para mantener el tratamiento fiscal.