Cómo presentar impuestos si te mudaste entre estados
Guía sobre residencia fiscal, dónde presentar y qué documentar cuando cambias de estado durante el año fiscal.
- Determina tu estado de residencia para cada parte del año. La mayoría de los estados te considera residente si viviste allí más de 183 días en el año fiscal. Cuenta desde el 1 de enero hasta el 31 de diciembre. Si te mudaste el 15 de julio, fuiste residente del primer estado desde enero hasta julio 14, y del segundo desde julio 15 en adelante. Algunos estados tienen reglas diferentes — por ejemplo, Nueva York considera residente a cualquiera que vivió allí 184 días en el año fiscal o los dos años anteriores. Busca la regla exacta del estado que dejaste y del que entraste.
- Presenta una declaración de residente parcial en el estado que dejaste. El estado que dejaste quiere impuestos sobre el dinero que ganaste mientras eras residente allí. Solicita un formulario de 'part-year resident' (residente de año parcial) — cada estado lo llama diferente. Reporta solo el ingreso ganado durante los meses en que viviste allí. Incluye tu fecha de mudanza y tu nueva dirección. Si mudarse es tu única razón para ser residente parcial, el proceso es rutinario; los estados no pueden cobrar impuestos sobre dinero ganado después de que te fuiste legalmente.
- Presenta una declaración de residente parcial en el estado donde llegaste. El nuevo estado quiere impuestos sobre lo que ganaste desde que llegaste. También usa el formulario de residente parcial. Reporta solo el ingreso desde tu fecha de llegada hasta el 31 de diciembre. No duplicarás los impuestos si hiciste esto correctamente — cada estado cobra sobre su parte del año solamente.
- Revisa el crédito por impuestos pagados a otro estado. Muchos estados te dan un crédito si ya pagaste impuestos a otro estado sobre el mismo dinero. No es automático — tienes que solicitarlo. En el formulario de declaración, busca una línea llamada 'credit for taxes paid to another state' (crédito por impuestos pagados a otro estado). Adjunta una copia de la declaración que presentaste al primer estado como prueba. Esto evita que pagues dos veces sobre el mismo ingreso.
- Rastrea y organiza los documentos de ingresos de ambos estados. Reúne todos tus formularios W-2 (si trabajaste como empleado) y 1099 (si trabajaste por cuenta propia). Tu empleador debe enviarte un W-2 separado para cada estado donde trabajaste, o uno que muestre cómo se divide tu ingreso. Si recibiste ingresos de inversiones, intereses o dividendos, asegúrate de saber en qué estado viviste cuando los recibiste — algunos estados los gravan diferente según residencia. Mantén un archivo con tu contrato de alquiler, escritura, servicios de utilidades, o cambio de domicilio como prueba de cuándo te mudaste.
- Presenta ambas declaraciones antes de la fecha límite. El IRS (Servicio de Impuestos Internos) da la misma fecha límite para todos: 15 de abril (o el lunes siguiente si cae en fin de semana). Los estados pueden variar — algunos dan días extra si te mudaste, pero no cuentes con eso. Presenta al IRS una declaración federal mostrando tu ingreso total del año. Presenta al estado que dejaste una declaración de residente parcial. Presenta al nuevo estado una declaración de residente parcial. Si usas software de impuestos, selecciona 'part-year resident' cuando abras — la mayoría te guía a través del proceso.